misión

Misión

EDUCAR- EVANGELIZAR Y PROMOVER

 LA MISIÓN BAUTISTINA DENTRO DE LA IGLESIA.

El especial interés de la Iglesia por la Educación surge de creer que Dios Padre en su misterioso designio de amor, llegada la plenitud de los tiempos, envió a su Hijo Unigénito a inaugurar en la Tierra el Reino de Dios y a realizar la obra de la Redención de los hombres. Para continuar su obra de Salvación, Cristo ha instituido la Iglesia como organismo visible vivificado por el Espíritu.

Es decir, la Iglesia cumple una misión evangelizadora: “Llevar la Buena Nueva a todos los ambientes y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar la misma humanidad” (Evangelii Nuntiandi del Papa Pablo VI).

Por eso, “en el proyecto educativo de la escuela católica, Cristo, el Hombre perfecto, es el fundamento en quien todos los valores humanos encuentran plena realización y de ahí, su unidad. Él revela y promueve el sentido nuevo de la existencia y la transforma, capacitando al hombre y a la mujer para vivir de manera divina, es decir, para pensar, querer y actuar según el Evangelio, haciendo de las bienaventuranzas la norma de su vida” (Documento de Aparecida, 335). La identidad religiosa de la educación cristiana no la desvía de su fin que le corresponde como trasmisora de la cultura. En la escuela católica “se cultivan todas las disciplinas con el debido respeto al método particular de cada una” (La Escuela Católica), con la clara comprensión de que no sólo presentan un saber que adquirir, sino valores que asimilar y verdades que descubrir. Lo que agrega la perspectiva cristiana es que los diversos contenidos se integran a la luz de la fe, promoviéndose así una auténtica síntesis entre fe y cultura.

Los alumnos y los diversos agentes educativos han de ser conscientes de que es necesario vivir y obrar conforme al Evangelio, madurar cada día en la experiencia de fe y adquirir una formación auténticamente integral. La Iglesia se niega a reducir la educación a una mera capacitación para la producción; ella quiere infundir valores, ayudar a la formación completa de la persona y contribuir a que los hombres y mujeres cristianos sean sujetos activos de la construcción de un mundo más justo (cf La Escuela Católica 47 y Documento de Puebla 1027-1033).

En síntesis, el oficio de educar le toca a la Iglesia, principalmente porque tiene la misión de anunciar a todas las personas el camino de la Salvación, de comunicar a los creyentes la vida de Cristo y de ayudarles, con un cuidado constante, a que puedan llegar a la plenitud de vida.

La Congregación Bautistina, siendo una pequeña parte de la Iglesia Católica, asume y trata de vivir y cumplir la misión de Educar, Evangelizar y Promover a la persona en su dignidad de hijos e hijas de Dios con la fuerza de su Carisma fundacional.

 

LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA, UN MEDIO PARA LA MISIÓN

En el contexto educativo, la Iglesia cumple su misión a través de las instituciones educativas. Para llevar a cabo esta tarea, la Iglesia crea sus propias escuelas porque reconoce en ella un medio privilegiado para la formación integral de la persona; es un lugar donde se vivencia y se trasmite una concepción específica del mundo, de la persona y de su historia.

Las religiosas Bautistinas, en plena comunión con la Iglesia, reconociendo el valor y la importancia de los “medios” en la Evangelización, han dedicado sus obras (colegios) a ser medios adecuados para realizar su opción apostólica coherente a los desafíos y los signos de los tiempos, en una determinada situación social, histórica y cultural.

La Congregación considera que sus obras deben estar en un proceso de renovación permanente, según los criterios de una fidelidad dinámica a la inspiración originaria, pero que a su vez considera las necesidades de los tiempos actuales.

POR TANTO, EL SAINT JOHN´S VILLA ACADEMY ES UN COLEGIO EN EL CUAL:

  • Cada alumno y alumna ocupa el centro del quehacer educativo.
  • Se busca el desarrollo de todas las potencialidades de un niño o niña, ya sea como persona, hombre o mujer, cristianos y estudiantes. Esto implica para cada uno, conocer y aceptar las propias fortalezas y debilidades.
  • Se construye una comunidad de personas, poniendo en el centro a Jesús de Nazareth. Por ello, es un lugar en el cual existe el diálogo como vía de resolución de los conflictos propios de la existencia humana. Lugar en que hay participación de todos los agentes en la puesta en práctica del proyecto educativo, sin importar el rol que ejercen dentro del colegio.
  • Se trata de hacer vida el estilo de Jesús y sus enseñanzas, enriqueciendo de esta manera la realidad con los valores del Evangelio, especialmente la solidaridad y el amor fraterno.
  • Se integra la fe y la cultura, siguiendo las orientaciones de la Iglesia Universal y de la Congregación, insertándose en la pastoral de la Iglesia de Santiago.
  • El Saint John´s Villa Academy, acorde a su Proyecto Educativo, acompaña a todas sus alumnos y alumnas, según su propia etapa del desarrollo, en el descubrimiento del proyecto que Dios tiene para cada uno de ellos, especialmente en el servicio a los demás.
  • La formación que el Saint John´s Villa Academy imparte, distingue a sus alumnos y alumnas con un sello propio, el cual se manifiesta fuertemente en su forma de vida y a lo largo de los años. En este estilo se destaca la vivencia de los valores de: honestidad, responsabilidad, solidaridad y respeto.
  • Por otra parte, el colegio educa en el amor a la vida, a la paz, a la justicia y a la ecología; educa para la austeridad y la conciencia crítica en relación a los medios de comunicación social, y al impacto que estos tienen en la realidad.
  • Cada actividad que el Colegio desarrolla es realizada de tal manera que sea evangelizadora y educadora en la fe. Actividades educativas que, miradas en un contexto global, permiten la investigación, la reflexión, la imaginación, la creatividad, la autonomía, así como generan escenarios para la expresión de las artes visuales y musicales, incorporando también el talento deportivo.
  • El Colegio crea espacios para que alumnos y alumnas aprendan a tomar decisiones y asumir las responsabilidades de aquello que han decidido.