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Proyecto Educativo Bautistino

SAINT JOHN´S VILLA ACADEMY – COLEGIO DE IGLESIA

DEFINICIÓN

El Colegio Saint John´s Villa Academy se define como colegio de Iglesia, católico y bautistino. Basa su espiritualidad en los siguientes rasgos:

  • Imitación de Jesús de Nazareth como modelo de vida, que pasó haciendo el bien a todos.
  • Confianza en la Divina Providencia.
  • Amor a la Virgen de los Dolores, modelo de mujer.
  • Adhesión al estilo de San Juan Bautista tanto en su relación con Jesús, como por su sencillez y valentía.
  • La opción fundamental del Beato Alfonso María Fusco y de las Hermanas Bautistinas fue, es y será la Educación, Evangelización y Promoción de niños y jóvenes, especialmente los más pobres.
 CARISMA

El Carisma es el don del Espíritu Santo que la Congregación ha recibido para responder a su misión en la Iglesia.

Algunos elementos que constituyen el Carisma Bautistino son:

  • Reconocer a Jesús de Nazaret como modelo de vida y anunciarlo al mundo.
  • Vivir en estrecha relación con Jesús de Nazaret.
  • Confiar con total abandono en la voluntad del Padre.
  • Anunciar el Reino de Dios, el que es compasivo con todos, en especial con los más pequeños y los pobres.
  • Preparar los caminos hacia el Señor, con la guía privilegiada de Juan Bautista que nos conduce a Jesús.
  • Disminuir para que Jesús crezca.
  • El núcleo catalizador de la Espiritualidad Bautistina es la forma particular de actuar, dando respuesta a la llamada de Dios.

LÍNEAS ORIENTADORAS FUNDAMENTALES.

  1. Concebimos a la persona como hijo(a) de Dios y hermano(a) en Cristo. Un ser inteligente, espiritual y trascendente, dotado de libertad y, por tanto, de responsabilidad en la conducción de su propia vida.
  2. Valoramos a la persona como un ser creado a imagen y semejanza de Dios, dotada de la capacidad y necesidad de amar, fuente de su realización personal y fundamento de la misión de servicio a sus hermanos en la familia, en la Iglesia y en la sociedad.
  3. Creemos que la persona está llamada, por el Bautismo, a vivir la vocación cristiana en comunión con Dios, consigo mismo, con los demás y con la naturaleza. Nos asiste la plena convicción de que toda persona es creada por Dios para su realización plena, la que puede alcanzar gracias al desarrollo de sus capacidades y potencialidades, y por la gracia de la Providencia permanente del Padre, el amor del Hijo y la fuerza del Espíritu Santo.
  4. Consideramos la educación como un proceso de formación integral que, basado en los valores humanos y cristianos, busca el desarrollo máximo de alumnos y alumnas. Se sustenta en el cultivo de todas sus capacidades y virtudes, infundiendo sobre todo en su interior, la inquietud permanente por ser agentes incansables de su propio desarrollo como camino de santidad.
  5. Por el don de la fe que profesamos, creemos que toda persona está llamada a la comunión con Dios, en quien encontrará su total realización, y hacia la cual la comunidad educativa acompaña y orienta en su proceso de vida cristiana, sin otro fin que el de alcanzar dicha comunión.
  6. Consideramos que toda persona, como parte de su misión trascendente, está llamada a ser agente responsable en la transformación y el desarrollo de la sociedad, inspirada por los valores del Evangelio haciendo posible la fraternidad y el triunfo de la justicia y de la paz, como un anticipo de la “Tierra nueva y de los cielos nuevos” de los que hablan las Sagradas Escrituras.    (Apoc. 21, 21-22; Pedro 3, 13)
  7. Como Comunidad Bautistina, asumimos responsablemente la propuesta pedagógica de educar, evangelizar y promover, reconociéndola como don de Dios a su Iglesia, a través de la persona del Beato Alfonso María Fusco, quien nos enseña que: “La educación debe llevar a la promoción de la persona para defender su dignidad de hijos e hijas de Dios”.
  8. Recibimos de nuestro Fundador, el Beato Alfonso María Fusco, la devoción a la Virgen de los Dolores, la cual valoramos y asumimos, proponiéndola como modelo de austeridad ante una sociedad consumista; de entereza y valentía ante el dolor, y de fortaleza y compromiso ante una cultura que fomenta lo desechable y el menor esfuerzo ante la vida.

CARACTERÍSTICAS DISTINTIVAS DE LA EDUCACIÓN BAUTISTINA EN LA IGLESIA.

Concepto de PERSONA.

Las Religiosas Bautistinas conciben a la persona como hijo(a) de Dios y hermano(a) en Cristo. Disminuida por el pecado, pero con potencialidades para lograr su desarrollo integral y descubrir su proyecto y su misión dentro de la sociedad. Su misión como persona cristiana es ser fermento y fuerza de cambio allí donde le toca vivir, de modo que todos los hombres y mujeres logren la meta a la que están llamados: la santidad.

Dentro del mundo pluralista de hoy, el educador católico bautistino está llamado a guiarse conscientemente en su tarea por la concepción cristiana de la persona, en comunión con la Congregación Bautistina y el Magisterio de la Iglesia.

Concepto de SOCIEDAD.

Para la Iglesia existe una estrecha relación de interdependencia entre persona y sociedad. En efecto, el desarrollo y el crecimiento de la sociedad, dependen del crecimiento de las personas que la integran.

El servicio a otros engrandece a la persona en todas sus capacidades, le permite responder a su propia vocación humana y le da sentido a su vida.

Concepto de FAMILIA

La Congregación Bautistina considera a la FAMILIA como el fundamento de la sociedad. Es precisamente la escuela del más rico humanismo.

La familia encuentra su modelo en la familia de Jesús de Nazareth. Está llamada a ser Iglesia doméstica y es LA PRIMERA RESPONSABLE DE LA FORMACIÓN DE SUS HIJOS E HIJAS.

En ella, se debe dar el ambiente más propicio para el crecimiento integral de quienes la componen. Es una comunidad de vida y de trabajo responsable. Ella, como primera formadora, confía al Colegio la educación de sus hijas y colabora responsablemente en esta tarea, dejándose acompañar y fortalecer en pro de su vocación familiar.

En el Saint John´s Villa Academy la familia, en cualquier situación que viva, se siente acogida, comprendida y acompañada.

El Carisma Bautistino responde a la intención educativa de la familia: ella nos confía la educación de sus hijos e hijas. Sin embargo para cumplir con este encargo, el Colegio requiere familias y apoderados que asuman con un compromiso permanente la línea educativa del Saint John´s Villa Academy, lo que se traduce en:

Apertura a la trascendencia, es decir, reconocer en sus vidas y en la de sus hijos e hijas, la presencia del Dios de la Vida, discerniendo en el devenir propio de la existencia, la presencia salvadora de Dios.

Capacidad de dar testimonio como familia creyente, participando de la vida pastoral del Colegio y asumiendo las orientaciones que éste entrega. Nuestras familias conocen y participan del Carisma Bautistino, especialmente en relación al respeto por la vida humana, a los valores de sencillez y austeridad, a la confianza en la Divina Providencia, a la justicia y la paz, a la verdad y la solidaridad,  viviendo una clara y coherente opción preferencial por los pobres.

Participación en la Comunidad Educativa, ya sea en las actividades de formación personal y grupal, así como en las organizaciones de padres que existen para estos efectos. Las familias viven un diálogo sincero y respetuoso con todos los miembros de nuestra Comunidad Educativa: Religiosas, directivos, docentes, apoderados (as), alumnos y alumnas, administrativos y auxiliares.

Compromiso en la construcción del Reino de Dios al interior de sus familias y en los lugares donde desarrollan sus actividades.

Colaboración y apoyo en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos e hijas, estando atentos a sus necesidades educativas, y procurando el ambiente familiar más adecuado que favorezca su desarrollo integral.

Concepto de EDUCACIÓN.

La misión Bautistina es Educar, Evangelizar y Promover.

La educación es considerada como un proceso que permite a la persona su desarrollo integral. Está basada en los principios evangélicos, en el Carisma y en la Espiritualidad Bautistina. Este proceso favorece el desarrollo de las potencialidades, de modo que la persona se transforme en agente de su propio perfeccionamiento y se introduzca en la cultura para llegar a ser con los otros, constructora de una sociedad en la cual los hombres y mujeres se valoren y se respeten mutuamente, se amen, trabajen por el bien común y crezcan en humanidad, teniendo a Jesús de Nazareth como modelo de vida.

Objetivos de la EDUCACIÓN según el concepto Bautistino.

Las Hermanas Bautistinas y todos los educadores que comparten su proyecto espiritual y educativo, en comunión con los principios inspiradores del Padre Fundador, aspiran a la formación integral de cada alumno y alumna y a la formación de una auténtica conciencia cristiana, mediante un constante proceso de promoción humana, el cual deberá hacerlos idóneos para acoger y vivir en sí mismos el mensaje evangélico, realizando la síntesis entre “fe y cultura”  y entre “fe y vida”.

Diálogo fe-cultura

El SJVA se propone como meta fundamental la integración de la propia fe cristiana con la realidad cultural que se va construyendo, reconociendo que las personas y las estructuras humanas son siempre perfectibles.

Esta dimensión no se logra solamente a través de las celebraciones religiosas y las clases de religión, sino que implica la trasmisión de una visión del mundo y de Dios, que se logra a través de la totalidad del quehacer educativo. En este punto se destacan especialmente dos aspectos:

En el ámbito propiamente académico, la necesidad de un enfoque cristiano de las distintas asignaturas. El profesor(a) debe orientar los conocimientos y la formación total de alumnos y alumnas en un sentido definitivamente cristiano, de modo que desarrollen su capacidad de discernimiento y de pensamiento crítico, haciéndose capaces de confrontar el saber con los principios del Evangelio y con las enseñanzas de la Iglesia Católica.

En el ambiente educativo del SJVA es necesario vivir un clima y un estilo que hagan posible una experiencia de crecimiento personal, de comunicación y diálogo, de encuentro y acogida, de entusiasmo por el saber y de compromiso personal con el aprendizaje.

A modo de síntesis, afirmamos que la Educación Bautistina se basa en una concepción humanista de la persona, cuya meta es el desarrollo de todas las potencialidades de la alumna. Una educación así entendida, abarca las múltiples facetas de la persona: su dimensión sensible y corporal, su inteligencia, su afectividad y sexualidad, la formación del carácter, su dimensión social, religiosa, ética y estética.

Opción curricular

La opción del colegio Saint John´s Villa Academy es un currículum humanista centrado en la persona. Esto se fundamenta en la reiterada propuesta que hace la Congregación Bautistina en su proyecto educativo, de tener como meta la formación integral y armónica de alumnos y alumnas, que favorezca el desarrollo de todas sus potencialidades.

Lo anterior exige que tanto los planes y programas de estudio, como las metodologías empleadas, los criterios de evaluación y la organización escolar tengan como centro, la persona de alumnos y alumnas.

Características del currículum

La primera opción del currículum es la formación religiosa y valórica de alumnos y alumnas, base fundamental de todo el quehacer del Colegio.

El Colegio prioriza la enseñanza del idioma inglés como segunda lengua, de acuerdo a su tradición, en un comienzo bilingüe. Valoramos en forma especial esta herramienta, por considerarla fundamental dada las exigencias de la vida y de la cultura actual.

A lo largo de toda su trayectoria, el Colegio ha tenido incorporada a su currículum un área destinada al desarrollo deportivo, dando amplias posibilidades a sus alumnos y alumnas de realizar esta práctica. Se considera beneficioso mantener esta opción, resguardando siempre su carácter de práctica masiva del deporte, abierta a todos, formadora de valores como la sana competencia, esfuerzo y perseverancia. Queda, por tanto, fuera de este proyecto educativo el plantear el deporte desde una práctica puramente selectiva, competitiva y excluyente.

Las metodologías, actividades y evaluaciones deben tener como objetivo principal el logro de aprendizajes significativos, lo cual implica apostar por una pedagogía activa, que valora la búsqueda de soluciones personales y grupales en  la resolución de problemas, que les permita integrar los conocimientos y aplicar lo aprendido en la vida cotidiana.

Se consideran indispensables en el quehacer educativo las instancias activas como las prácticas en los laboratorios de ciencias, computación e inglés, así como las salidas culturales y la incorporación de nuevas tecnologías al servicio del aprendizaje.

El Saint John´s Villa Academy ha sustentado siempre como su objetivo central que cada alumno o alumna alumna descubra su vocación de ser plenamente persona y, de acuerdo a ella, viva responsablemente su misión cristiana, incorporando las herramientas que requiera para este desafío.

De esta opción curricular se deben destacar las siguientes líneas de acción:

Formación cristiana:

Permite el desarrollo de una auténtica conciencia cristiana, para ser capaz de vivir según el estilo del Evangelio, siguiendo el ejemplo de Jesús de Nazareth quien, en íntima unión con su Padre, vivió su misión de hacer el bien a todos.

Servicio y espíritu solidario:

Es una prioridad la de formar personas capaces de vivir un auténtico compromiso solidario. Personas que aceptan el desafío de vivir con alegría y sencillez el servicio y la entrega a sus semejantes, especialmente a quienes más lo necesitan. Esta opción postula una educación abierta a la realidad contingente, que favorezca la actitud crítica y que posibilite a mirar el mundo y a nuestro país desde la perspectiva de los valores cristianos de la paz y la justicia.

Apertura al diálogo y libertad responsable:

Destacan en la formación del Saint John´s  V. A la actitud tolerante, basada en el respeto y en la aceptación de las diferencias.

Desde la vivencia de su libertad responsable, alumnos y  alumnas deben ser capaces de ir tomando sus propias opciones que les permitan, por una parte, una clara firmeza en sus principios y valores y por otra, la posibilidad de insertarse en una sociedad pluralista y secularizada, haciéndose cargo de sus propios proyectos de vida y colaborando en pro del bien común, con la actualización de todos sus talentos.

Trabajo interdisciplinario:

Se valora e integra la visión que tenga cada uno de los profesionales de las distintas áreas del colegio sobre una situación, alumno o alumna, existiendo una labor conjunta e integrada entre el Departamento de Orientación (compuesto por una orientadora, dos psicólogas y una psicopedagoga) y el equipo de profesores(as), Jefe Académico, Coordinadora del nivel Preescolar y Primer Ciclo Básico, Inspectoras, Consejo Directivo y Consejo Superior. En el caso de existir, también se consideran las opiniones de profesionales externos como es el caso de neurólogos, psiquiatras, psicólogos, fonoaudiólogos y otros profesionales que tengan como objetivo apoyar el desarrollo y bienestar de unalumno o alumna.

Ambiente educativo.

La Iglesia le asigna una especial importancia al ambiente educativo, pues afirma que es el conjunto de elementos coexistentes y cooperantes capaces de ofrecer condiciones favorables al proceso formativo. Todo proceso educativo, se desarrolla en ciertas condiciones de espacio y tiempo, en presencia de personas que actúan y se influyen recíprocamente, siguiendo un programa de trabajo ordenado, conocido y aceptado por todos. Por tanto, personas, espacios, tiempos, relaciones, enseñanza, estudio y actividades diversas son elementos que hay que considerar en una visión orgánica del ambiente educativo. Unalumno o  alumna del SJVA debe percibir que se encuentra en un ambiente que está animado por el espíritu evangélico de libertad y caridad. En otras palabras, como la Congregación plantea:

El espíritu evangélico debe manifestarse en un estilo que impregne a todos los elementos del ambiente educativo.

Clima y estilo.

Basado en la alegría, en la confianza en la Divina Providencia, en la capacidad de saber esperar con optimismo y esperanza los cambios que van experimentando las jóvenes tanto en la educación de los conocimientos, como en la maduración de la Fe, la Esperanza y el Amor.

La presencia de María, Virgen de los Dolores. Se traduce en un modelo de delicadeza femenina, fortaleza interior y espíritu de solidaridad con los sufrimientos de nuestros hermanos y hermanas.

Sencillo, que se da en un espacio de libertad, de respeto y de compromiso recíproco.

Abierto, dialogante, acogedor, solidario, dispuesto a incentivar positivamente a las alumnas, tanto en el desarrollo personal como en el aspecto valórico y  académico.

La Pedagogía Bautistina se caracteriza por ser:

Una educación formativa que prepara para la vida, que integra la ciencia, la cultura y la fe. Educación Evangelizadora, liberadora, civilizadora y socializadora. (cf Documento de Puebla, 1024).

Una pedagogía que respeta y confía en la persona y en la posibilidad  de que cada ser humano pueda cambiar, asumir y responder a las exigencias evangélicas y sociales.

Una pedagogía que se sitúa dentro de las orientaciones de la Iglesia local, es decir Santiago de Chile.

Un saber que se caracteriza por la proyección solidaria, actuando en el contexto de la sociedad y que pretende suplir las muchas carencias morales de la época actual.

Una enseñanza que se propone como metas, la enseñanza valórica y científica, unida a una formación integral, social y religiosa en perspectiva de formar mujeres constructoras de una nueva sociedad.

Pluralista: pues toda persona es hijo(a) de Dios y como tal, merece ser atendido y educado por las Hermanas Bautistinas. Una verdadera preparación para la vida, implica el desarrollo de la tolerancia ante la diversidad y el respeto por las opiniones distintas.

Se fomenta en todo momento y circunstancia una cultura por el “buen trato”, quedando fuera de lugar cualquier tipo de discriminación.

Una pedagogía abierta, sensible y adecuada a las realidades históricas, políticas, sociales, culturales y religiosas que responda al tiempo y al lugar en que se desarrolla.

Una pedagogía que incentiva la creatividad, el debate, el desarrollo del pensamiento lógico, la flexibilidad, la tolerancia, la autonomía y la claridad de sus deberes y derechos como ciudadanas, todo lo cual les permite proyectarse en lo religioso, académico, social y civil.

Una pedagogía que permita, en diferentes ámbitos, analizar situaciones, identificar problemáticas, planificar acciones a seguir, buscar recursos intelectuales y tecnológicos necesarios y trabajar en forma sistemática y rigurosa.

Una pedagogía que valora la excelencia académica, la disciplina y el máximo aprovechamiento del tiempo de clases, sin dejar de considerar el valor que poseen los adecuados momentos de recreación y descanso.

Educadores

Aparte del hecho de considerar a la familia como la primera educadora de sus hijos, la  Pedagogía Bautistina considera como “educadores” a todos los agentes que se relacionan con alumnos y alumnas al interior del colegio. Espera de ellos, ciertas creencias y características personales que les permitan vivir con fidelidad esta propuesta pedagógica.

EDUCADOR PROFESOR(A).

Se espera que sea una persona emocionalmente madura, equilibrada, auténtica, capaz de trabajar en equipo y que mantenga sanas relaciones  humanas con sus pares, sus alumnas y sus superiores.

Un profesor(a) cristiano y católico, comprometido con su fe, preocupado de formarse permanentemente en esta área para ser un aporte en la tarea evangelizadora. Por ello, acompaña y aporta al proceso de formación integral de sus alumnos y alumnas, especialmente en su dimensión valórica y espiritual.

Un profesor(a) que integra y vivencia la Espiritualidad Bautistina en su propia existencia.

Un profesor(a) que asume su profesión como una vocación específica en la Iglesia.

Un profesor(a) que domina su materia y se actualiza en forma permanente en el conocimiento de ella. Sabe enseñar, buscando diferentes metodologías y estrategias para ello, dando la merecida importancia a la formación de los hábitos de estudio.

Sabe evaluar a sus alumnos y alumnas y a sí mismo(a) e introducir las modificaciones necesarias en función de dichas evaluaciones.

Un profesor(a) que respeta, valora y promueve en las alumnas, su individualidad y diversidad, y que las reconoce como el centro del quehacer educativo. Razón por la cual,  busca todos los caminos adecuados para cada llegar eficazmente a cada una de ellos y atender con especial vocación a los más necesitados.

Un profesor(a) que, en la medida de sus posibilidades, participa de las instancias extra escolares.

Un profesor(a) que vive y promueve los valores de la justicia y la paz, de la verdad y la solidaridad, de la sencillez y la austeridad.

Posee una clara y coherente opción preferencial por los más pobres y necesitados, y un absoluto respeto por la vida humana.

EDUCADOR ADMINISTRATIVO

Así como la familia y los(as) profesores (as), los administrativos valoran a la persona como hijo(a) de Dios, siendo respetuosos con alumnos y alumnas, apoderados, compañeros de trabajo y Religiosas de la Congregación.

Demuestran espíritu de servicio en beneficio de toda la comunidad.

En su accionar diario son responsables, eficientes y honestos.

Son capaces de trabajar individualmente o en equipo, en atención a las necesidades específicas de un determinado trabajo o desafío.

Están en constante aprendizaje y perfeccionamiento para aumentar sus propios conocimientos y habilidades y, de esta forma, enriquecer a toda la comunidad educativa.

Asumen la formación valórica y cristiana como un proceso continuo y perdurable en el tiempo.

EDUCADOR AUXILIAR.

Al igual que todos los miembros de la comunidad escolar, los auxiliares valoran a la persona como hijo(a) de Dios, siendo respetuosos con alumnos y alumnas, apoderados, compañeros de trabajo y Religiosas de la Congregación.

Son conscientes de que pertenecen a un equipo de trabajo en el cual se debe vivir la solidaridad, la fraternidad y la cooperación mutua. Mantienen una relación interpersonal sana y madura con sus pares y superiores.

Son capaces de trabajar individualmente o en equipo, manteniendo un diálogo constructivo y permanente con sus pares y jefes directos, en beneficio de toda la comunidad educativa.

Están en constante y adecuada formación humana y cristiana.